domingo, 29 de septiembre de 2013

Semana 39

¿De qué sirve dibujar el presupuesto?

Teóricamente es la ley de leyes, en materia económica y financiera no hay nada más importante que la discusión del presupuesto. ¿Por qué? Porque concretamente, por ejemplo, en el Presupuesto 2014 se está discutiendo cómo se van a recaudar recursos por 930 mil millones de pesos y cómo se van a gastar esos 930 mil millones de pesos. Eso es lo que está en juego. Después que se vota eso, en materia económica y financiera, los diputados y senadores se pueden desentender casi por completo hasta la votación del próximo presupuesto; porque acá ya está diseñado casi por completo todo el panorama económico y financiero del 2014. 


El año pasado para esta misma fecha se votó el Presupuesto 2013 que decía, entre muchas cosas, que íbamos a tener un superávit de 1.085 millones de pesos. Cuando presentan el presupuesto 2014 el propio Ejecutivo dice cómo cree que va a terminar el 2013 y propone lo que va a pasar en el año que viene. Por lo tanto podemos comprara ahora qué se votó en 2013 y qué, en principio, el mismo Gobierno estima. El mismo superávit de 1.085 millones de pesos, ahora el Gobierno dice que va a ser un déficit de 46.686 millones de pesos. Y la mayoría de los analistas consideran que este número está subestimado y que la realidad debe estar alrededor de los 60.000 millones de pesos. O sea, entre lo votado el año pasado, al menos en este aspecto, y lo lo ejecutado este año, no hay ninguna realidad. Ahora el Gobierno dice que para el 2014, según lo que se aprobó el miércoles en Diputados y ahora va al Senado, dice que vamos a tener un superávit de 3.579 millones de pesos.

70,40% es lo que aumenta la partida de la deuda externa para el año próximo, en un país que lleva una década de "desendeudamiento". Se van a pagar intereses de la deuda por 80.322 millones de pesos, unos 13.000 millones de dólares, a cambio oficial, de intereses, no de vencimientos de capital. Acá dentro de estos poco más de 80.000 millones de pesos hay un regalo a los acreedores: que es el famoso Cupón PBI, que vamos a pagar el año próximo por él, 4.000 millones de dólares, simplemente, porque en el presupuesto se dice que la economía argentina en 2013 crecerá un 5,1% y eso dispara el valor de ese cupón. Si el crecimiento no es como dice el Indec intervenido desde 2007, no tendríamos que pagar estos 4.000 millones de dólares. Es decir que la manipulación del crecimiento económico que sobreestima el Indec que manipula el íncide de inflación, inflando este cálculo de crecimiento no es gratuito y nos va a significar 4.000 millones de dólares. El gobierno del supuesto “desendeudamiento” dispondrá su pago, otra vez, con los fondos de la Anses o el Banco Central. La factura será traspasada a trabajadores y consumidores -con mayor inflación- y a los jubilados – con haberes de indigencia y el bicicleteo de sus juicios.

Según el mismo Presupuesto la deuda pública crecerá en el 2013 100.000 millones de pesos; más o menos, unos 18.000 millones de dólares. Pero los Ladricorporativistas siguen hablando de "desendeudamiento". Y para 2014, se fija un incremento de la deuda de 12.700 millones de dólares.  

En un país con altos niveles de pobreza y con altos niveles de indigencia, que el Gobierno Nac&Pop busca desesperadamente ocultar con el Indec intervenido, se pagan 13.000 millones de dólares de intereses de la deuda con el capital financiero buitre, se aumenta la deuda en 12.700 millones de dólares, se regalan 4.000 millones de dólares con el Cupón PBI; es poco serio, cuanto menos, que se haya votado prácticamente a libro cerrado y sin debate un presupuesto propio de un país con una estructura económica dependiente, atrasada, deformada y cada vez más injusta, más allá de los discursos y los millones gastados en propaganda en los medios gráficos y audiovisuales. 

En el presupuesto 2013 se decía que se iban a gastar 685.000 millones de pesos y ahora se dice que el año va a cerrar con un total de gastos de 780.000 millones de pesos. Quiere decir que en el ínterin hay casi 100.000 millones de pesos más de gastos que no estaban previstos, y que no se ven en aumentos significativos de los salarios para los médicos y docentes o de las jubilaciones y pensiones ni en obras públicas, sino en una campaña política desmesurada donde el Ladricorparitivismo, ahora dividido, trata de polarizar la elección legislativa de dentro de poco de un mes.

Efectivamente se está votando un dibujo, porque después el Gobierno que se dice "nacional y popular" ajusta con el hambre de los argentinos para beneficio del capital trasnacional (Wallmart, Barrick Gold, Chevron, Monsanto), los grupos concentrados locales (Macri, Rocca, Romero, Roggio) y los arribistas testaferrarios (Cristóbal López, Lázaro Báez). Por eso la necesidad de renovar la Ley de Emergencia Económica después de una década ganada para habilitar al jefe de Gabinete a desviar, reasignar y crear partidas por fuera de lo presupuestado. Por eso los decretos, resoluciones y tratados comerciales secretos. Todos mecanismos para ir modificando el presupuesto siempre en contra de los trabajadores, los jubilados y los sectores populares; al que el Gobierno Nac&Pop trata de comprar dándole desaforadamente a la maquinita en una carrera loca de salarios y precios en la que cada vez se tiene menos poder de control, y que enriquece más que nada a "los titulares" con los que La Jefa pidió hablar mientras el endeudamiento crece.

La deuda pública, bien medida, es de 245.000 millones de dólares. Gran parte de esa deuda es con el Banco Central y con la Anses. No pagar esa deuda por parte del Gobierno Nac&Pop podría transformarse en el más escandaloso vaciamiento previsional de la historia, y el vaciamiento de las reservas sólo le da más motivos a los especuladores que apuestan por seguir pronunciando la devaluación del peso que el pueblo ya está sufriendo. 

Mientras dicen que están "desendeudados", que lo único por arreglar es lo de los holdouts y lo del Club de París; hacen una gambeta a esta deuda interna: que no la piensan pagar. Por otra parte, no se tiene idea ni informaciones parciales o provisorias respecto a la deuda pública indirecta, que es la tomada por empresas del Estado, organismos nacionales y fondos fiduciarios. Esta deuda constituye una suerte de agujero negro. 

Entonces, queda a la vista del que quiera ver cómo los que se hacen llamar "nacionales y populares" tramitan su propio “golpe”, junto a los monopolios petroleros y el capital financiero buitre, y de la mano de sus supuestos "opositores" (por ejemplo, en la votación el miércoles, un par de diputados que se habían pasado días antes al Trigrismo "renovador(?)" fueron cruciales para que la cesión tuviera quórum; ni qué hablar que en el "debate" casi no se hizo alusión a lo esencial de este Presupuesto, incluso por los que se hacen llamar "progresistas"). El ruido de la campaña electoral oculta la coincidencia estratégica que une a oficialistas y opositores que votaron el presupuesto: trasladar el peso de la crisis nacional a los trabajadores. 



© carlitosber.blogspot.com.ar, Septiembre 29 MMXIII
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